domingo, 17 de octubre de 2010

HENRI WALLON

(París, 1879 - 1963) Psicólogo y pedagogo francés. Cursó sus estudios superiores en la Escuela Normal Superior de París, donde obtuvo los títulos de licenciado en filosofía (1902) y medicina (1908). En 1914, tras el estallido de la Primera Guerra Mundial, sirvió en el ejército francés en calidad de facultativo, y pasó varios meses destacado en el frente. Durante este intenso período de su vida tuvo ocasión de analizar a fondo algunas de las lesiones cerebrales de los soldados que caían heridos o de los que habían resultado muertos en combate, estudios que luego aplicaría a su labor como neurólogo. Por esa misma época, asqueado de la guerra, comenzó a definir claramente su pensamiento político, contrario al fascismo y a cualquier forma de ideología totalitaria, acercándose a las posiciones de la izquierda progresista francesa.
Después de la guerra, Henri Wallon trabajó como médico en varias instituciones psiquiátricas, ocupación que desempeñaría hasta 1931. Al mismo tiempo se fue adentrando en el estudio de la psicología del niño, y, dentro de esta parcela, se interesó vivamente por los problemas de la educación. Entre 1920 y 1937 impartió numerosos cursos y conferencias sobre estas materias en la Universidad de la Sorbona (París). Allí fundó en 1925 el Laboratorio de Psicobiología del Niño, que pronto alcanzaría prestigio internacional. Ese mismo año obtuvo el grado de doctor en Psicología con una tesis centrada en la educación de niños problemáticos.
Contemporáneo de Piaget, Henri Wallon llegó y aportó a la Psicología riqueza desde la filosofía y la medicina, sumándose a los debates de la época sobre la fundamentación epistemológica de la ciencia, y sobre la explicación evolutiva de la construcción de la personalidad.
 Plantea que en la conciencia reside el origen del progreso intelectual, pero que ésta no se presenta en el momento del nacimiento sino que es una cualidad que se construye socialmente, por medio de lo que denomina la simbiosis afectiva. Por tanto el objeto de la Psicología sería la explicación de la formación y desarrollo de la conciencia.
 Para tal propósito Wallon señala que se deben estudiar tanto los aspectos biológicos como los sociales y para ello se centra especialmente en  cuatro factores para explicar la evolución psicológica del niño: la emoción, el otro, el medio (físico-químico, biológico y social) y el movimiento (acción y actividad).
 Afirma que la psicología es también una ciencia humanística y de la naturaleza, valiéndole que algunos autores como Ochaíta y Espinosa, viesen en este planteamiento de Wallon un anticipo de los postulados actuales de la Teoría Sistémica y muy especialmente de la hipótesis de la integración funcional entre los diferentes niveles de organización  del ser humano: biológico, psicológico y social.
 Otro concepto que podemos encontrar implícito en la filosofía de Wallon es el de intersubjetividad. Con influencias procedentes del psicoanálisis, de la lingüística de Bajtín o de la teoría del lenguaje de Vygotsky, esta concepción de intersubjetividad está implícita en el planteamiento de Wallon, en el estudio de la relación con el otro.
La teoría de Wallon se fundamenta epistemológicamente en la filosofía marxista y más específicamente en el materialismo dialéctico.  Defiende la importancia de la fundamentación biológico sin caer en el mecanicismo organicista. Destaca la relevancia del psiquismo individual, sin sustituir éste a la realidad de los objetos, como sucedía en los planteamientos idealistas. Admite la presencia de las contradicciones pero las integra como parte fundamental de la explicación del desarrollo. En definitiva es heredero de la tradición teórica de la filosofía marxista en su crítica al empirismo mecanicista y al  racionalismo idealista, y aunque se nutre de una metodología dialéctica, heredera de Hegel, fundamenta el hecho psicológico en fenómenos ajenos a la conciencia, bien sean biológicos o históricos y sociales. 
Zazzo, uno de sus seguidores nos sintetiza de manera esclarecedora la metodología de Wallon: su método consiste en estudiar las condiciones materiales del desarrollo del niño, condiciones tanto orgánicas como sociales, y en ver cómo, a través de esas condiciones, se edifica un nuevo plano de la realidad que es el psiquismo, la personalidad (Zazzo, 1976, p.85)
Wallon coincide con Vygotsky al afirmar que el niño es un ser social desde que nace y que en la interacción con los demás va a residir la clave de su desarrollo. No obstante, a pesar de esta y otras coincidencias importantes como la defensa del método dialéctico, se van a diferenciar en la explicación del proceso de individuación; es decir, en la manera que el niño se construye como individuo desde el escenario social. De este modo, Vygotsky  afirma que todas las funciones psicológicas superiores aparecen primero a nivel interpsicológico, en interacción con los demás y posteriormente se construye e interioriza a nivel intrapsicológico.
El concepto de desarrollo está vinculado al concepto de estadio, como sucede en, la teoría de referencia de la psicología evolutiva del último tercio del siglo XX, la Teoría de Piaget. Sin embargo los planteamientos de ambos autores fueron muy distintos. Piaget estableció unos estadios del desarrollo cognitivo por medio de un modelo lógico-matemático dominante en la ciencia del momento, evaluando las capacidades del niño, en cada una de las edades para utilizar e interpretar las operaciones de dicho modelo en cada edad. De este modo el niño ponía en juego un conjunto de capacidades necesarias para resolver problemas que se encontraban fundamentalmente en los dominios de la matemática o de la física, aunque progresivamente Piaget los fue extendiendo a otros ámbitos, como la moral o el juego. 
 Sin embargo, Wallon define un estadio como un conjunto características específicas que se establecen a partir de las relaciones que el sujeto mantiene con el medio, en un momento dado del desarrollo. En consecuencia, para la definición de cada estadio habría que tener en cuenta, tanto la función dominante que está presente en el mismo (actividad dominante), como la orientación de la actividad que desarrolla el sujeto (hacia sí mismo o hacia fuera). De este modo, la transición de un estadio a otro se produce por el cambio de función  dominante. A su vez, la secuencia y organización de los estadios se regula por dos leyes: ley de alternancia funcional y ley de preponderancia e integración funcional.
 La ley de alternancia funcional es la ley principal que regula el desarrollo psicológico del niño. Plantea que las actividades del niño, unas veces se dirigen a la construcción de su indivualidad y otras al establecimiento de relaciones con los otros; alternándose la orientación progresivamente en cada estadio.
 Desde esta perspectiva, tenemos que en la construcción de la personalidad, para Wallon, el medio social, y dentro de éste el grupo, son muy importantes para la formación de la personalidad, pero no se olvida que el individuo debe desarrollar una construcción personal, planteando lo siguiente:  El medio más importante para la formación de la personalidad no es el medio físico sino el social. Alternativamente, la personalidad se confunde con él y se disocia. Su evolución no es uniforme, sino hecha de oposiciones y de identificaciones. Es dialéctica…No hay apropiación rigurosa y definitiva entre el individuo y su medio. Sus relaciones son de transformación mutua.
 La segunda ley que enuncia Wallon es la de preponderancia e integración funcional. Consiste en que no existe ni ruptura, ni continuidad funcional en la transición de un estadio a otro. De este modo, las funciones antiguas no desaparecen sino que se integran con las nuevas.  
Derivada de la aceptación fundamental por parte de Wallon de una filosofía que está en la base de su concepción integral del desarrollo psicogenético del niño, del hombre, más precisamente, de la aceptación del marxismo como base de su teoría, encontramos su idea en torno a la relación dialéctica entre psicología y pedagogía como una condición necesaria para el desarrollo científico de esta última y de la educación, como una exigencia para que el quehacer educativo, tanto en su discurso como en su práctica, abandonen la vía rutinaria que aleja a la práctica formativa del hombre de su guía y estatus científico.
Wallon señala que la pedagogía debe convertirse en una ciencia en la que los métodos y las técnicas educativas deben ser experimentalmente elaborados. La inducción experimental con sus medios de control y verificación es el único medio válido para elaborar métodos y técnicas educativas.
La eficacia de la acción educativa se basa -dice Wallon- sobre el conocimiento exacto del niño, de su naturaleza, de sus necesidades, de sus capacidades, en una palabra, sobre el estudio psicológico del niño
El teórico francés opina que la psicología y la pedagogía se relacionan íntima y profundamente, pero precisa que en dicha relación no se subsumen una a la otra, que no es la relación entre ellas la relación que se da entre una ciencia normativa con una ciencia. Al igual que Marx, Wallon salva a la educación del psicologismo tradicional, mecánico y reduccionista; es decir, Wallon se niega con energía a poner a la psicología como el núcleo explicativo y único del ser y del quehacer educativo.
La psicología debe salir de su solipsismo interiorista, y la pedagogía de su empiria, y ambas sólo lo pueden hacer mediante una relación necesaria e íntima y en una práctica y acción recíprocas. La pedagogía se apoya en la psicología, pero al mismo tiempo le proporciona la materia prima, así como un terreno donde poder verificar sus resultados.
Sus obras más célebres: El niño turbulento (1945). Tras la redacción de esta tesis doctoral, inició un fecundo período de investigaciones que arrojó obras tan relevantes como Evolución psicológica del niño (1941), Del acto al pensamiento (1942), Los orígenes del pensamiento en el niño (1947) y Los orígenes del carácter en el niño (1949).
Martín Heriberto del Río Castrellón

REFERENCIAS
Zazzo, R. (2004) El yo social: La psicología de Henri Wallon. Madrid: Fundación Infancia y Aprendizaje.
http://periodismotrascendente.obolog.com/henry-wallon-586446 Consultado el 17 de octubre de 2010.

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